Mario Rodarte E.
Cuando se habla del tema de los impuestos y subsidios rara vez se hace mención a todo aquello que significa un costo para alguna persona o una empresa simplemente por realizar sus actividades, o lo que otros reciben sin hacer nada. Pensemos simplemente en el subsidio que representa para algunas actividades informales el hecho de operar en la vía pública, no pagar renta, electricidad, agua y otros servicios. La mayoría de las calles son utilizadas como estacionamientos, lo que significa un subsidio para todas aquellas empresas y negocios que en vez de pagar para tener espacios adecuados para estacionar los autos de sus clientes, simple y sencillamente utilizan las calles.
Los operadores de servicios de valet también reciben un subsidio de todos los que deben esperar a que reciban los autos de sus clientes para poder circular. Muchas escuelas reciben un subsidio importante de todos los vecinos y personas que transitan por sus calles a la hora de entrada y salida de clases, ignorando los inconvenientes que son causados por los padres y maestros que se estacionan en doble o triple fila, o frente a la entrada de cualquier edificio o casa, estorbando la entrada y salida de coches.
Cuando hablamos de los impuestos escondidos, recién fuimos informados del impuesto que pagan muchísimos negocios para poder operar a grupos diversos que van desde mafias hasta los servicios de seguridad, públicos y privados, conocidos o clandestinos. Para una gran proporción de empresas y ciudadanos era conocida la existencia de este impuesto y lo que resulta realmente extraño es que la autoridad fuera la que se declaró sorprendida por su existencia.
Otros impuestos escondidos están detrás del mal estado de la infraestructura de la ciudad y del desastre que significa desplazarse de un lugar a otro. Paga uno en términos de tiempo perdido, daños a la salud, pérdidas de productividad y menos tiempo disponible para dedicarlos a la familia o a sí mismo.
La manera ideal de eliminar muchos de estos inconvenientes sería imponiendo un impuesto especial a la gasolina y a los vehículos de manera que circularan muchos menos de los que ahora lo hacen y no pagan el costo real de tener y operar un auto, trasladando el costo a los demás.
Otro tipo de impuesto está detrás de la mala calidad de los servicios, como teléfonos, agua, drenaje o electricidad y el daño que causan a personas y propiedades.